Sin punto de partida, no existen los retornos. Espera inútil e inacabada. Atrás y hacia adelante, falso eufemismo. Tormenta imaginaria, simulada lucha. No hay nada qué vencer. No hay enemigos. Fragmentación imposible, condición de testigo.
Observo mis recuerdos en lo alto de un castillo. Mi mirada no alcanza a llegar al principio. Sin tiempos verbales, como en los sueños, lo que fue vuelve a ser; lo que es, no habrá sido.
Como en un sueño. Eso es. Como en un sueño. Va a diluirse al alba y, con él, tu yo conmigo.